Por: MARINOS CONSTITUCIONALISTAS
Este Jueves 11 de Marzo de 2010, es un hito en la Historia de nuestro país, que marca el término de veinte años de gobiernos de la Concertación de Partidos por la Democracia y de su administración, como la Primera Mujer Mandatario, con excelentes niveles de aprobación ciudadana. Que en forma paralela permite la entrega de la dirección de la Nación, a la Alianza por Chile encabezada por el nuevo Presidente Sebastián Piñera Echeñique.
Su Excelencia,
Dra. Michelle Bachelet Jeria
Presidenta de la República,
Palacio La Moneda
Santiago – Chile
Lunes 21 de Febrero de 2010
No basta decir solamente la verdad, mas conviene mostrar la causa de la falsedad.
Aristóteles (384 AC-322 AC)
Filósofo griego
Señora Presidenta de Chile,
Este Jueves 11 de Marzo de 2010, es un hito en la Historia de nuestro país, que marca el término de veinte años de gobiernos de la Concertación de Partidos por la Democracia y de su administración, como la Primera Mujer Mandatario, con excelentes niveles de aprobación ciudadana. Que en forma paralela permite la entrega de la dirección de la Nación, a la Alianza por Chile encabezada por el nuevo Presidente Sebastián Piñera Echeñique.
Por otro lado, recordamos lo que Usted nos dijo en su misiva respuesta del 24 de Enero de 2006: “Hemos asumido grandes desafíos para un periodo corto de cuatro años de Gobierno”. Sobretodo cuando nosotros somos parte de otro evento que tiene connotación histórica, la causa de los Marineros y Civiles Constitucionalistas de 1973, que se ha extendido desde la crisis política y social que vivió nuestro país en la década de los setenta. Este proceso, se inicio bajo un régimen republicano con el gobierno de la Unidad Popular (1970-1973), que intentábamos defender y donde fuimos torturados, encarcelados; se extendió bajo un sistema dictatorial del régimen militar (1973-1990), siendo duramente reprimidos y exiliados. Y, continúo bajo los cuatro gobiernos de la Concertación de Partidos por la Democracia (1990-2010), donde se ha mantenido una incertidumbre por persecución, hostilización y discriminación. Que, a pesar de las prerrogativas que Usted poseía como mandataria, en nuestro sistema presidencial, junto a sus planteamientos y buenas intenciones, aún se mantiene irresoluta.
Podemos manifestar que nuestra relación epistolar comenzó el 14 de Febrero 2005, cuando Usted era candidata a Presidente de Chile por el Partido Socialista (PS) junto al Partido por la Democracia (PPD). En aquella época, hace cinco años, en forma casi premonitoria le escribíamos: “De igual manera debemos expresarle a Usted, que en una u otra forma esta posición de la Armada, se ha convertido en una doctrina, que ha sido apoyada por acción u omisión por los gobiernos democráticos, en aras de una reconciliación que obedece al mandato del Consenso de Gobernabilidad de 1989 y nuestra situación en muchos casos se hace cada vez más angustiosa.” Ahora podríamos expresar lo mismo.
Nuestra causa es emblemática en inequidad e injusticia histórica. Esta falta de resolución levanta consideración, en aspectos de justicia y respeto a derechos básicos, que son principios esenciales para el desarrollo de una sociedad justa, ecuánime e inclusiva. Sobretodo cuando fuimos los primeros chilenos en ser torturados en forma colectiva, desde el 6 de agosto de 1973, por defender la democracia y un gobierno constitucional; mantenidos en campos de concentración con trabajo forzado, encarcelados y procesados por “incumplimiento de deberes militares”. Luego bajo la Dictadura, sin mediar otra situación jurídica que el cambio de régimen político, se cambia la carátula de la causa a “sedición, motín e infiltración” y además se agudiza la tortura; fuimos condenados ilegalmente, luego algunos compañeros en “libertad” fueron asesinados por agentes del Estado, para después una vez liberados de prisión, la mayoría forzados a vivir en el exilio. Otros mueren abandonados en el destierro sufriendo las consecuencias de la tortura, prisión y la diáspora.
Esta documentado, que al momento cumbre de la crisis institucional, el Golpe de Estado, la mayoría de nosotros estábamos siendo flagelados y torturados por la Oficialidad de la Armada y éramos definidos como extremistas infiltrados por el marxismo leninismo. De acuerdo a la organización defensora de los derechos humanos, Amnistía Internacional Reino Unido dice que: “(…) los marineros fueron las primeras personas que fueron torturadas en diferentes unidades y reparticiones de la Armada. Sin embargo el Alto Mando ha continuado afirmando que dichos lugares nunca fueron utilizados como centros de Tortura u otras violaciones a los derechos fundamentales.” Aún en el 2010, cuando han transcurrido cerca de 37 años, somos definidos como delincuentes políticos, sediciosos y traidores a la Patria, por oficiales retirados de la Armada.
El pasado 21 de Mayo de 2009, en el Congreso Nacional durante su última cuenta a la Nación, en una frase casi bíblica expresó que: “Hablaremos siempre con la verdad”, al referirse al tema de los Derechos Humanos. En forma reiterada, le hemos planteado que somos un grupo de personas, miembros de la Coordinadora de Marineros y Civiles Constitucionalistas, quienes al habernos opuesto en 1973 a las actividades terroristas, subversivas y golpistas de la oficialidad de la Armada fuimos acusados de sediciosos, torturados, encarcelados y luego muchos de nosotros forzados a un exilio que se ha convertido en permanente. Esto es aceptado, a pesar que desde 1969, en forma notoria el Alto Mando de la Marina tuvo un actuar inconstitucional; para luego durante el Gobierno del Presidente Allende instiga y practica el terrorismo; desarrollan con brutalidad y saña la tortura contra su propio personal, que se oponía a sus acciones subversivas y de sedición contra gobiernos democráticamente electos.
Aunque nosotros hemos tratado de concluir con esta asimetría histórica, jurídica y económica que nos ha afectado junto a nuestras familias, por más de tres décadas y media, nuestra situación ha sido difícil porque se extiende bajo los gobiernos de la Concertación. Poco hemos obtenido, especialmente porque la emergente democracia todavía depende de la posición; la fuerza y hegemonía de la Armada de Chile, que nosotros definimos como el poder fáctico tras todos los poderes fácticos, para que se solucione y se responda a nuestras justas reivindicaciones.
Esta situación es tan paradójica y contradictoria, sobretodo cuando hace nueve años atrás, en Abril del 2001, el Presidente Ricardo Lagos Escobar nos manifestaba por escrito:
“Quiero que le transmita a los miembros del Comando mi reconocimiento y apoyo.”
“La valentía con que actuaron en esos días oscuros ha sido premiada con la tranquilidad que estaban del lado de una causa justa. Se necesito coraje para alzar la voz disidente, en esos momentos en que se imponía la fuerza y sinrazón.”
“Esperando que se solucione pronto esta situación, y agradeciendo su incondicional apoyo.”
Por cual, ahora solo nos quedaría por decir: “La Historia y nuestros descendientes nos juzgarán.”
Se despiden con cordialidad de Usted,
Hugo I. Maldonado Alvear
Julio González Cortes
Antonio C. Ruiz Uribe
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